ISLA DE LOS MUSEOS, MUSEO BODE

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español Idioma: español

El Museo Bode se encuentra en el extremo norte de la Isla de los Museos, y parece flotar sobre el Esprea como un barco cuya proa circular compone la fachada principal, en el margen septentrional de la isla.

 

El edificio se empezó a construir en 1882 según el proyecto de Ernst Eberhard von Ihne. La inauguración oficial tuvo lugar en 1904, pero fue en 1956 cuando el museo se bautizó con el nombre de su primer director: Wilhelm von Bode.

 

El museo se compone de tres importantes colecciones: una extraordinaria colección de numismática, con monedas raras y valiosas, una rica sección de arte bizantino y una impresionante exposición de esculturas.

 

Al cruzar el umbral, llegarás al espacioso vestíbulo circular, coronado por una cúpula. En lo alto de las escaleras, una preciosa cafetería se asoma al elegante espacio. Te recibe la estatua ecuestre del Gran Elector Federico Guillermo, obra de Andreas Schlüter. Desde aquí, inicia el recorrido dedicado a las esculturas. Puedes ver obras pertenecientes a varias épocas, aunque te recomiendo que te centres especialmente en las medievales y renacentistas. El arte bizantino ocupa una parte de la planta, donde podrás admirar sarcófagos, mosaicos y estatuas de marfil.

 

Especialmente fascinante es la Galería Tiepolo, una sala de color rosa pálido con estucos del siglo XVIII, en la que se exponen 22 frescos que Gian Battista Tiepolo realizó para un palacio italiano en 1759, y que von Bode compró y llevó a Berlín.

 

También te recomiendo la colección de monedas, aunque no te apasionen: es una de las colecciones de numismática más grandes del mundo y está compuesta por más de medio millón de piezas, algunas de ellas extremadamente raras. Entre ellas, puedes ver una de las primeras monedas acuñadas, que parece remontarse 2.600 años atrás.

 

Curiosidad: el 27 de marzo de 2017, poco antes del amanecer, unos ladrones se colaron en el museo por una ventana y robaron la llamada Big Maple Leaf: una gigantesca moneda canadiense de oro, con un diámetro de 53 centímetros y alrededor de 100 kg de peso, valorada en casi cuatro millones de dólares. La policía alemana detuvo a cuatro personas involucradas en el robo, pero la moneda, con el retrato de la reina Isabel II en un lado y una hoja de arce en el otro, nunca se encontró. Se cree que se fundió para después venderla.

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