MUSEOS VATICANOS, Pinacoteca Giotto Y Leonardo

Audio Guide length: 2.57
Autor: STEFANO ZUFFI E DAVIDE TORTORELLA
español Idioma: español

La Pinacoteca Vaticana se creó en el 32, y se ubica en un edificio construido especialmente por deseo del papa Pío XI. Mientras llegas hasta ella, puedes aprovechar, sobre todo en verano, para tomarte un agradable momento de descanso y frescor en los hermosos Jardines Vaticanos.

Te esperan las pinturas procedentes de los Palacios Vaticanos, con obras maestras que van desde el siglo XIII hasta el XVIII: la primera que te encuentras es el Tríptico pintado por ambas caras en torno a 1320 por Giotto, y que en su momento estuvo en el altar mayor de la Basílica de San Pedro. En la tabla central delantera puedes ver a San Pedro sentado en la cátedra: a sus pies, a la izquierda, el cardenal que encargó la obra sostiene una maqueta del propio tríptico. Mira también en la parte posterior las escenas del Martirio de los santos Pedro y Pablo, uno crucificado boca abajo, el otro decapitado.

En la sección dedicada al siglo XV te señalo un gran fresco desprendido obra de Melozzo da Forlì. Proviene de la antigua Biblioteca Vaticana y tiene por título Sixto IV nombra a Bartolomeo Platina prefecto de la Biblioteca Vaticana. La obra, ambientada en una majestuosa construcción renacentista, con un techo de recuadros azules y dorados, representa la ceremonia en la que Sixto IV, en presencia de otros personajes de la corte pontificia, confía al humanista Bartolomeo Platina, de rodillas en el centro, la dirección de la biblioteca de la Santa Sede: la representación arquitectónica de la escena sigue perfectamente las lecciones de Leon Battista Alberti, que había teorizado sobre las leyes de la perspectiva, mientras que la compostura severa pero serena te recordará probablemente a Piero della Francesca.

De la segunda mitad del siglo XV data también el fascinante San Jerónimo de Leonardo, una de las pinturas icónicas de la Pinacoteca. Está a medio camino entre una pintura y un dibujo. La figura del santo que se flagela como penitencia está definida con una precisión que pone de manifiesto tanto la tensión física como la espiritual. En la parte inferior izquierda se vislumbra la forma del león que siempre acompaña al santo en sus representaciones.

 

CURIOSIDAD: un día un hombre ricamente vestido entró en el taller de Giotto y se presentó como enviado del papa Benedicto XI, que estaba buscando a un pintor para confiarle un encargo importante. Quería llevarse un lienzo, pero Giotto pintó rápidamente una gran "O" a mano alzada en una hoja de papel blanco y le dijo que se la llevara al pontífice. Era un círculo tan perfecto que parecía trazado con un compás. El papa quedó tan impresionado que eligió a Giotto entre muchos otros pintores y lo llamó a Roma.

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